Enrique V por W.Shakespeare

Muy descompensada obra teatral, en la que su interés depende directamente de quienes sean los personajes protagonistas en cada momento.

Lo mejor está en las intervenciones que preceden a cada escena, en donde un abstracto “coro” sitúa la acción en el campo de batalla, en la corte Inglesa, etc… pidiendo al lector un ejercicio de imaginación para superar las limitaciones propias del carácter teatral de la obra. También son muy destacables la intervención de Enrique V, siendo para mí verdaderamente bella la encendida arenga previa a la batalla de Agincourt en el día de San Crispín.

Sin embargo, esta notable parte, se ve arruinada en cuanto el protagonismos lo asumen los soldados (cuyos diálogos parecen escritos en clave, pues muchas veces no te enterás de qué están hablando). También son muy aburridas las intervenciones de un soldado escocés; Shakespeare se detiene mucho en reproducir las peculiaridades propias del susodicho al farfullar el inglés (la gracia no es tal, no solo por la excesiva reiteración sino porque la traducción al castellano perjudica como es obvio la intención humorística de estos pasajes).

Kennet Branagh adaptó esta obra al cine en 1989; o debería decir al teatro pues su film es en realidad teatro filmado, teniendo la película los mismos defectos y virtudes que la obra original

Anuncios