91 de 1001 canciones que hay que oir antes de morir.- “It´s only make believe” por Conway Twitty (1.958)

Harold Lloyd Jenkins, conocido artísticamente como Conway Twitty (19331993) fue uno de los artistas más laureados de la música country en Estados Unidos, aunque también frecuentó otros estilos, como es el caso del tirorito de hoy.

Hasta 2000, tuvo el récord de tener la mayor cantidad de números uno en las listas de sencillos de country (45 para ser exactos). No me pregunten quien batió ese record.

Para mi lo mas interesante de este pollo es que su tío abuelo era el conocido actor de cine mudo, Harold Lloyd.

El tiroriro de hoy fue el primero de sus grandes éxitos.

Valoración del tiroriro

La canción (no tanto la voz) recuerda a la estructura de las canciones del gran Roy Orbison: partiendo de una tesitura bajas va in crescendo hasta los registros mas altos. Dado que se asemeja al gran Roy que menos que otorgarle 3 estrellas. Observen que he cambiado el sistema de votación aunque no se que coño pasa que al principio le di accidentalmente un 1, ahora le he dado un 3 y no me lo deja cambiar. Maldita informática. Si no funciona el nuevo sistema, volveremos al tradicional.

Conway tiene un gran parecido con Ramón Garcia, el presentador de las campanadas.

Como verán hoy no puedo ser mas breve pero es que (a) el tiroriro no merece mas investigación y (b) me voy una semana de vacaciones con lo que tenga que cerrar algunas cosas y ando pillado de tiempo.

Quiero agradecer las loas y parabienes que hacia mi persona y este tiroriro´s book han hecho recientemente Nsimalen y Bakunin. Halagos que sin duda merezco, como manifestó Unamuno en famosa anécdota que les traigo a continuación.

Resulta que Alfonso XIII decidió otorgarle la Gran Cruz de Alfonso X el Sabio a D. Miguel de Unamuno, escritor de obras como Niebla o La tía Tula. Ante tal galardón el escritor le dijo al rey:
Me honra majestad, este galardón que tanto merezco.
A lo que el monarca sorprendido respondió:
Me extraña esa afirmación, pues todos los premiados afirman que no se lo merecen.
A lo que Unamuno contestó:
Efectivamente, los otros, no se lo merecían.

Pórtense bien en mi breve ausencia