1001 canciones que hay que escuchar antes de morir

Empiezo hoy una aventura tremebunda que dudo mucho que acabe por lo menos antes de 3 años. Mi declaración sirve de autocompromiso para incentivarme a llevarla a buen puerto.

No me importa que suene petulante, pero mi afición melómana se ha decantado por la música clásica y la ópera desde hace años. He disfrutado de otro tipo de músicas pero en periodos concretos de mi juventud por lo que mi conocimiento de esta faceta de la cultura popular es muy limitado.

Desde que existe ese regalo de los dioses que es Internet se ha generalizado además de las perseguidas página P2P, otras Webs legales de descarga en streaming como spotify.com o grooveshark.com, que junto con el material que nos proporciona Youtube nos permite acceder de forma rápida (y por que no decirlo, gratuitamente) a un enorme material audiovisual musical.

Y desde hace unos meses, esta facilidad me ha llevado a plantearme a suplir de una vez por todas mis carencias en lo que podríamos denominar música popular/pop (por oposición a la música clásica, donde me he desenvuelto bien desde hace muchos años).

La aparición de libros de la colección “1001 – póngase aquí libros, películas o lo que sea- que hay que leer/escuchar/ver antes de morir” me ha espoleado a – siguiendo un concienzudo orden alfabético- descubrir joyas de la música pop/rock/folk. que desconocía, y que si no fuera por las facilidades indicadas de Internet, tengo por cierto que me las hubiese perdido antes de espicharla.

Por eso, empiezo, por riguroso orden cronológico, un repaso a las “1001 canciones que hay que oír antes de espicharla”.

Mi intención es subir el video correspondiente (en el caso de que lo hubiere) o el archivo sonoro y a continuación una breve reseña de la canción en cuestión (me inspirare para ello en el Libro mencionado) así como una valoración de la canción comentada.

Evidentemente, algunas canciones no merecerán a juicio de quien les habla el calificativo de obra que debe oírse antes del – quiera Dios- lejano deceso del autor de este muy leído blog: en ese caso habrá un salto en la numeración que sólo podrá explicarse a esa causa y no a dejadez mía.

Mañana, la primera entrega…y empezamos en 1898…:-)