2 de 1001 canciones que hay que escuchar antes de morir.- St. Louis Blues de W.C Handy

Esta canción fue al parecer un enorme éxito en su momento (nos dice el libro que, desde que se compuso allá por 1914 hasta 1954, consiguió generar a su afortunado autor, considerado “el padre del Blues” unos ingresos de 25.000 dólares anuales de la época).

La cantante que primero la interpretó fue Bessie Smith, la “emperatriz del blues, cantante que fue de las más populares en este estilo musical durante los años 20 y 30. Incluso llegó a rodar un cortometraje con el mismo nombre que la canción y que puede localizarse también en San Youtube: no la he subido aquí pues me parece un tanto aburrido y mortecina, amén del lamentable sonido a huevos fritos de tan vetusta grabación.

En su lugar, propongo esta divertidísima interpretación protagonizada por Louis Armstrong y Velma Middleton (esta última desarrolló toda su carrera al lado de Armstrong hasta que la buena mujer falleció en 1961, dos años después de este concierto).

Merece la pena ver el video entero, la aparición en el escenario de la entrañable gordita Velma con esas dimensiones de “mesa camilla” es genial, las caras que pone el bueno de Armstrong recreando su mirada en las generosas redondeces de la señora son francamente divertidas. La cosa acaba en un cachondeo general lleno de frescura y buen humor que acaba contagiando a todos los músicos (véase el del trombón de varas que emite en un pasaje sonoras toses fruto del ataque de risa colectivo)

Yo digo que esta señora se mueve con mas gracia y elegancia que Shakira 😉

1 de 1001 canciones que hay que escuchar antes de morir “O sole Mio”. Di Capua.

La primera de las canciones que propongo en esta heroica aventura musical en la que me he embarcado fue compuesta en 1898 por Eduardo di Capua.

En el libro de “1001 canciones” la considera como el segundo himno nacional de Italia (lo cual es mucho decir) y como un producto intermedio entre la canción popular y una romanza de opera. Yo creo que es bellísima canción que, por mucho que la oigas, siempre emociona.

La subo en una versión de Don Luciano, de las muchas que circulan en la red, pero que es la única que he visto con subtítulos al español para apreciar la sencilla pero emotiva letra. No he conseguido la versión de Enrique Caruso, gran difusor de esta agradable Canzoneta Napolitana

La interpretación de D. Luciano es como siempre brillante, si bien creo que al abordar la segunda estrofa hace un “apianare” (creo que así se llama) un tanto exagerado pues la voz es apenas audible.

Copio curiosa observación de la Wikipedia sobre la autoría de la canción y derechos de autor. Se ve que el ansia vampiresco de las SGAE´s de turno no es un fenómeno exclusivamente Español

En octubre del 2002, un jurado de Turín declaró que Alfredo Mazzucchi (1878–1972), quien fuese considerado previamente como un transcriptor de música, era actualmente el 3er compositor legítimo. En virtud de lo anterior, dicha canción fue retirada del dominio público y ahora está protegida por las leyes de copyright hasta el año 2042