100 de 1001 canciones que hay que oir antes de morir.- “Lonesome town” por Ricky Nelson (1.958)

Rick Nelson (19401985) empezó su carrera musical en 1957, año en el que graba I’m Walkin’ escrita por  Fats Domino, sujeto de orondas proporciones que ya ha pasado por la lista tiroriresca. Ricky anhelaba tener el mismo éxito que ya entonces disfrutaba Elvis Presley. Pues no le fue nada mal con este primer sencillo que llegó al 7º puesto en las listas musicales.

Desde 1957 a 1962, Ricky situó 30 canciones dentro del top 40 de Billboard, más que cualquier otro artista en ese tiempo con la excepción de Presley. Muchas de esas primeras canciones fueron además dobles hits en el Billboard Hot 100 debido a que el sencillo tenía tanto un lado A como B.

En el año 1959, con 18 años, actúa en la película “Río Bravo“, con John Wayne y Dean Martin (una de las películas que está -como otras de Hawks- en mi lista de FA de películas sobrevaloradas).

A finales de los años 70, su carrera empieza a declinar. En 1985 sin embargo hace la típica gira en plan “nostalgia por el rock” en Inglaterra y obtiene gran éxito después de que su carrera artística prácticamente estaba por los suelos. Muere a los 45 años el 31 de Diciembre cuando se estrella el avión en que viajaba rumbo a Dallas, Texas para celebrar la Nochevieja.

La canción aparece en la banda sonora de Pulf Fiction, concretamente en la escena en la que los personajes (la Wiki no dice cuales) hablan delante de unos batidos. Uds, que seguro les gusta la peli sabrán de que escena se trata.

Valoración

Se deja oir, es agradable y va bien servida con tres estrellas.

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40 canciones de 1001 que hay que oír antes de morir.- “Mambo nº 5” de Pérez Prado (1950)

Sirvan mis primeras líneas en esta entrada, para dar la calurosa bienvenida a D. Nsimalen, al que apelo para que trate con benevolencia las canciones del “tiroriro”, que para transmitir cizaña, inquina y malas vibraciones ya tenemos metidos aquí a dos que son para darles de comer aparte…

Y como sé que al citado no le gusta la música americana del centro-sur, salvo la bachata, qué mejor comienzo que dedicarle este…maaaamboooo, Ugggghhh!

El título del “Rey del Mambo” no puede atribuirsele ni a zetapé ni a Mariano, aunque ellos piensen lo contrario.

Tan honor solo puede atribuírsele a Dámaso Pérez Prado, nacido en  Cuba, en 1916  y fallecido en  Méjico en 1989 a los 72 años.

Pérez Prado es conocido por sus aportación al género del mambo, que tiene sus orígenes en el danzón cubano y daría lugar también al desarrollo del chachachá, así como también de la música conocida como salsa.

No fue el creador del ritmo, que ya se tocaba en La Habana de finales de los años treinta, pero sí su mayor difusor a nivel internacional.

En 1948 se va a la Ciudad de México para crear allí su grupo musical. Adquirió la nacionalidad mexicana en 1980 (joder, pues tardó 40 años ya le vale).

Entre sus composiciones más conocidas se encuentran además de este Mambo Nº 5, “Qué rico el mambo”

Una versión de esta canción tuvo un enorme éxito en 1.999, cuando el alemán Lou Bega hizo una versión “A little bit of Mambo” con la que alcanzó un éxito espectacular en toda Europa, USA, Canadá y Australia, en donde estuvo en el número 1 tropecientas semanas. Utilizando la música de Pérez Prado, la canción tenia un pegadizo estribillo en el que se citaban numerosos nombres de chicas con las que que le apeteceria hacer la caidita de Roma (se supone)

Cómo seguro que Uds. han movido el culo mas de una vez con ella, aunque sea en estado etílico en la boda de sus primos, me he permitido, con caracter excepcional, subir esta divertida pieza para que se solazen en la nostalgia de los tiempos mozos. Además podrán disfrutar de un generoso muestrario de macizas que es para quitarse el sombrero o el panamá…¡¡Ainnsss que ricas que están!!!

A little bit of Monica in my live
A little bit of Erica by my side
A little bit of Rita is all I need
A little bit of Tina is what I see
A little bit of Sandra in the sun
A little bit of Mary all night long
A little bit of Jessica here I am
A little bit of you makes me your man

La versión original de Pérez Prado es, sin embargo, instrumental, salvo por alguna frase al final y ese característico grito de guerra ¡¡¡Uaaaggg!! (o la onomatopeya que ustedes interpreten que expele) que siempre sigue a un expectante silencio.

Pues a mi me gusta, ¡que leches!. Música alegre, bailable, festiva, vital …con esa sección de vientos que -al menos en esta versión- ofrecen alguna que otra pifia y desafine-, yo creo que le voy a dar un 4…además así compenso el 2 que sin duda le endilgará D. José. Voten en conciencia