101 de 1001 canciones que hay que oir antes de morir.- “Fever” por Peggy Lee (1.958)

Peggy Lee 19202002 fue una cantante estadounidense de jazz y de música popular, así como compositora de canciones y actriz nominada al Oscar.

Reconocida como una de las personalidades musicales más influyentes del siglo XX, Lee colaboró como compositora, entre otros, con (que me suenen) Victor Young y Duke Ellington, quien dijo “Si yo soy el Duke (duque), entonces Peggy es la Reina.” Como actriz fue nominada para un premio Oscar por su papel secundario en la desconocida “Los blues de Peter Kelly”.

Frank Sinatra, Ella Fitzgerald, Judy Garland, Dean Martin, Bing Crosby y Louis Armstrong la citaron como una de sus cantantes favoritas.

Empezó su carrera con Benny Goodman, el clarinetista de jazz en 1.941, uniéndose a su banda  dos años.

En 1942, Lee consiguió su primer número 1 con “Somebody Else Is Taking My Place,” seguido en 1943 por “Why Don’t You Do Right?” canción que vendió más de un millón de copias y la hizo famosa. Cantó con el mencionado Goodman en un film de 1943, “Tres dias de amor y fe” de Borzage (1.943)

Sigue teniendo éxitos con títulos como “I Don’t Know Enough About You” y “It’s a Good Day” (1946) o su número 1 y récord de ventas de 1948 “Mañana”.

El tiroriro de hoy, “Fever” es en realidad una versión del éxito de Little Willie John al que añadió su propia letra.

Lee fue también conocida en su faceta de compositora de éxitos tales como las canciones de la película de Disney La dama y el vagabundo.

En una época en que la juventud empezaba a aficionarse al rock and roll, ella fue la primera de la “vieja guardia” en reconocer el nuevo género, como se evidencia en sus grabaciones de The Beatles, James Taylor y otros músicos.

Valoración

Nada, no me gusta. Es un coñazo. Ya la había oído varias veces porque al fiscal Torres Dulce de Membrillo le gusta mucho y la cascaba a menudo cuando era una persona decente como Cowboy de Medianoche (Torres Dulce de Membrillo es un buen analista cinematográfico que me gustaba mucho como tertuliano de los programas de Garci, pero vaya perrito faldero al servicio del gobierno y que papel infame está haciendo como abogado defensor de la infausta inflauta). Tampoco coincido con sus gustos cinematográficas (con su divinización de la deplorable “El hombre tranquilo”) y menos, con sus gustos musicales visto lo visto. Así que un 1 para Peggy (a falta de ceros).